Distribución
Justificación
El Erizo moruno (Atelerix algirus) se evalúa como Casi Amenazado (NT) a nivel nacional en España (evaluando específicamente las poblaciones en la España peninsular y las Islas Baleares), ya que se acerca a los umbrales para Vulnerable (VU) bajo los criterios A2c y B1b(ii,iii)+2b(ii,iii).
Mientras que las poblaciones permanecen relativamente estables o abundantes en las Islas Baleares, Islas Canarias (introducidas a finales del siglo XIX) y enclaves norteafricanos de Ceuta y Melilla (nativas), las poblaciones peninsulares han sufrido una contracción geográfica aguda en las últimas décadas. Un análisis espacial exhaustivo de 2.433 registros de distribución (1.703 observaciones de campo y 730 celdas UTM de 10 × 10 km) revela que el Área de Ocupación (AOO) en la España peninsular disminuyó de 16.900 km² (1970–2001) a 4.900 km² (2016–2024), representando una reducción del 71%. Paralelamente, la Extensión de la Ocupación (EOO) se redujo de 81.448 km² a 35.891 km², marcando una contracción del 56%.
Las poblaciones peninsulares están cada vez más fragmentadas por infraestructuras de transporte, lo que resulta en una intensa mortalidad vial como evidencia el proyecto sistemático de monitoreo SAFE (Matutano et al. 2024). La degradación persistente del hábitat causada por el desarrollo urbano, la intensificación agrícola, la exposición a pesticidas, la presión de depredadores domésticos y la posible exclusión competitiva por el Erizo europeo (Erinaceus europaeus) en zonas de contacto simpátricas continúan impulsando el declive. Dados estos severos impactos en curso, el enfoque precautorio justifica una clasificación NT.
Distribución
El rango natural nativo del Erizo moruno (Atelerix algirus) abarca la franja costera norte de África, extendiéndose desde Marruecos hacia el este hasta la frontera libia con Egipto, limitado hacia el sur por biomas desérticos. En España, la especie se considera introducida en la Península Ibérica, las Islas Baleares y las Islas Canarias, mientras que las poblaciones en las ciudades autónomas norteafricanas de Ceuta y Melilla representan ocurrencias nativas (Alcover 2007, Khaldi et al. 2016).
En la España peninsular, su distribución contemporánea se restringe al corredor costero mediterráneo, extendiéndose desde Andalucía oriental hacia el norte a través de la Comunidad Valenciana hasta la margen sur del río Llobregat. En Cataluña, se extiende hacia el interior a lo largo de la Depresión Central hasta la frontera con Aragón. Está presente en las Islas Baleares y en la mayor parte de las Islas Canarias, con ocurrencias recientes en La Palma derivadas de traslocaciones mediadas por humanos. Aunque históricamente se describieron múltiples subespecies basadas en la coloración del pelaje, análisis genéticos moleculares (ADN mitocondrial y nuclear) confirman que la especie es monotípica y que las designaciones subespecíficas son inválidas (Khaldi et al. 2016).
Población
En el marco del proyecto SAFE —un monitoreo sistemático de atropellos de fauna (Matutano et al., 2024)— realizado entre 2021 y 2023, se documentaron 14 registros de erizos morunos atropellados en Ceuta, 22 en la única ruta establecida en las Islas Canarias (Lanzarote) y dos avistamientos en Mallorca. Sin embargo, no se obtuvieron registros en la España peninsular, a pesar de que varias prospecciones se ubicaron dentro del área potencial de distribución de la especie.
Estos resultados pueden reflejar, al menos parcialmente, el estado actual de Atelerix algirus en España: relativamente abundante o estable en las Islas Baleares, Canarias y enclaves norteafricanos (Ceuta y Melilla), pero escaso o en declive en la península.
En la península, los núcleos de presencia más consistentes se encuentran actualmente alrededor de la ciudad de Lleida, la zona circundante a Valencia y la costa centro-sur de Tarragona. En otras regiones de su rango potencial o histórico —como al norte del río Llobregat o en paisajes agrícolas del sur de Barcelona— la especie parece haber desaparecido en años recientes. En otros lugares, su presencia es tan limitada que la detección es prácticamente imposible.
Los datos de centros de recuperación de fauna silvestre respaldan esta tendencia. Los centros de Forn del Vidre (Castellón) y Santa Faz (Alicante) reportan casi ninguna admisión de erizos morunos, mientras que los de El Saler (Valencia) y Vallcalent (Lleida) han registrado admisiones estables en años recientes ().
En la península y las Islas Baleares, los datos disponibles apuntan a un declive progresivo en el Área de Ocupación (AOO) en las últimas décadas. Basado en el análisis de 2.433 registros (1.703 observaciones reales y 730 registros basados en cuadrículas de 10 × 10 km), se observa una reducción del AOO de 24.900 km² en el periodo 1970–2001 a 9.600 km² en 2016–2024 —representando una pérdida del 61%. Esta tendencia es especialmente pronunciada en la península, donde el AOO ha caído de 16.900 km² a 4.900 km², marcando un declive del 71%. De manera similar, la Extensión de la Ocupación (EOO) en la Península se ha reducido de 81.448 km² a 35.891 km² —una reducción del 56%.
Aunque no se dispone de estimaciones precisas del número de individuos maduros, la reducción del AOO y EOO, junto con la creciente fragmentación del hábitat y la disminución de las cuadrículas ocupadas, sugieren un declive poblacional continuo en la península.
Ecología y hábitat
Sistemas
0
Terrestre
El Erizo moruno (Atelerix algirus) está estrechamente asociado con hábitats abiertos de tierras bajas caracterizados por una densa cobertura de vegetación herbácea y arbustiva, aunque frecuentemente utiliza matrices agrícolas para la búsqueda de alimento. La presencia de estructuras de refugio en el microhábitat —como troncos caídos en los bordes de bosques, muros de piedra seca, montículos de vegetación y zarzales densos— es crítica para el establecimiento del territorio y la supervivencia (García-Rodríguez y Puig-Montserrat 2014).
En la España peninsular y las Islas Baleares, la especie ocurre predominantemente en zonas bioclimáticas mediterráneas secas caracterizadas por precipitaciones anuales inferiores a 600 mm y temperaturas medias anuales superiores a 15 °C. En estas áreas continentales, su distribución altitudinal rara vez supera los 600 m s.n.m. (Alcover 2007), mientras que en las Islas Canarias se han registrado individuos hasta los 2.100 m s.n.m. (Hutterer 1983).
La dieta es insectívora y amplia, dominada por artrópodos como Coleópteros, Himenópteros y Lepidópteros (Derdoukh et al. 2012, Chafika et al. 2018), complementada con otros invertebrados, carroña y desperdicios alimentarios antropogénicos en ambientes urbanos/suburbanos. Se ha documentado una hibernación ocasional en invierno de enero a marzo en las Islas Baleares (Alcover 2007).
1.4
Bosque – Templado
14.1
Artificial - Terrestre – Tierra cultivable
14.4
Artificial - Terrestre – Jardines rurales
14.5
Artificial - Terrestre – Áreas urbanas
3.8
Matorral – Vegetación arbustiva mediterránea
Amenazas
La causa principal verificada de mortalidad no natural es el atropello en las redes de transporte (Matutano et al. 2024).
Otras amenazas significativas identificadas incluyen:
- Pérdida, degradación y fragmentación del hábitat derivadas del desarrollo urbano, expansión de infraestructuras e intensificación agrícola en paisajes mediterráneos costeros y de tierras bajas.
- Contaminación química por pesticidas agrícolas, insecticidas y rodenticidas anticoagulantes, que reducen la disponibilidad de presas insectívoras y causan envenenamiento secundario.
- Depredación por mascotas domésticas sueltas (perros y gatos) en hábitats suburbanos y periurbanos, donde las defensas morfológicas de espinas ofrecen menos resistencia que en Erinaceus europaeus.
- Impactos del cambio climático que alteran los microclimas de refugio y los recursos alimentarios invertebrados en ambientes áridos y semiáridos.
- Potencial competencia ecológica y desplazamiento competitivo por el mayor Erizo europeo (Erinaceus europaeus) en zonas de contacto simpátricas, como se ha registrado en el Parque Agrario del Baix Llobregat (Barcelona).
-
1.1 Áreas habitacionales y urbanas
- 1.1 Conversión del ecosistema
- 1.2 Degradación del ecosistema
-
2.1.3 Agricultura agroindustrial
- 1.1 Conversión del ecosistema
- 1.2 Degradación del ecosistema
-
4.1 Carreteras y ferrocarriles
- 2.1 Mortalidad de especies
-
8.1.2 Especie citada
- 2.1 Mortalidad de especies
- 2.2 Alteración o perturbación de especies
-
8.2.2 Especie citada
- 2.3 Efectos indirectos sobre las especies
-
9.3.3 Herbicidas y pesticidas
- 2.1 Mortalidad de especies
- 2.3 Efectos indirectos sobre las especies
-
11.1 Cambio de hábitat y alteración
- 1.2 Degradación del ecosistema
Uso y comercio
En las Islas Baleares, el Erizo moruno fue históricamente cazado para el consumo humano de subsistencia (Alcover 2007); sin embargo, esta práctica ha cesado por completo. En algunas fincas privadas de caza, fue históricamente perseguido como una supuesta plaga. Actualmente no se registra comercio internacional ni nacional de esta especie.
1
Alimento - humano
Acciones de conservación
La falta de estudios empíricos específicos sobre la ecología y las amenazas antropogénicas que afectan al Erizo moruno (Atelerix algirus) limita la capacidad diagnóstica y la formulación de programas de conservación dirigidos. Por ello, se recomienda intensificar las iniciativas de investigación y el monitoreo sistemático de poblaciones, especialmente en zonas donde la especie ha desaparecido o muestra declives marcados.
Las intervenciones prioritarias de conservación incluyen:
- Mejorar la protección legal y espacial de los hábitats abiertos mediterráneos costeros, que representan ambientes núcleo para el taxón.
- Establecer y mantener corredores ecológicos para mitigar la fragmentación del hábitat y mejorar la conectividad funcional entre los aislados poblacionales remanentes.
- Crear micro-refugios específicos para la especie utilizando estructuras arbustivas densas o refugios artificiales adecuados que proporcionen cobertura y sitios de anidación.
- Evaluar la viabilidad de reintroducciones de conservación en hábitats históricos óptimos donde se ha producido extirpación local recientemente, tras evaluación genética y ecológica.
- Regular, monitorear y restringir con mayor rigor el uso de agroquímicos, herbicidas y rodenticidas anticoagulantes para prevenir el agotamiento de presas y la intoxicación secundaria.
- Incorporar estas medidas en una estrategia regional coordinada de conservación en las comunidades autónomas que sostienen poblaciones viables, incluyendo Cataluña, Comunidad Valenciana e Islas Baleares.
1.1
Protección de sitios y áreas
1.2
Protección de recursos y hábitats
2.3
Restauración de hábitats y procesos naturales
3.2
Recuperación de especies
3.3.1
Reintroducción
5.2
Políticas y regulaciones
5.4
Cumplimiento y aplicación
Créditos
Asesores
1- García-Rodríguez, S.
Revisores
3- Román, J.
- Matutano Cuenca, J.
- Rodríguez-Rodríguez, E.
Investigación necesaria
1.2
Tamaño de población, distribución y tendencias
1.3
Historia natural y ecología
1.5
Amenazas
1.6
Acciones
2.1
Plan de acción/recuperación de especie
3.1
Tendencias poblacionales
Referencias
- 1. Alcover, J. A. 2007. Atelerix algirus (Lereboullet, 1842). En: Palomo, L. J., Gisbert, J. & Blanco, J. C. (Eds.), Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos Terrestres de España (pp. 83–85). Dirección General para la Biodiversidad – SECEM – SECEMU, Madrid. 586 ppBo, M.,
- 2. Chafika, Mouhoub Sayah & Hafsa, Kadji & Kletty, Florian & Malan, André & Robin, Jean & Saboureau, Michel & Habold, Caroline. 2018. Seasonal Variations in the Diet and Food Selection of the Algerian Hedgehog Atelerix algirus. African Zoology. 53. 1-10
- 3. Derdoukh, W., Guerzou, A., Baziz-Neffah, Khoudour, A., Dahou, M., Abdelmalek, M. & Doumandji, S. 2012. Selection of preys by Atelerix algirus in two stations of Mitidja (Algeria). International Journal of Bio-Technology and Research (IJBTR) Vol.2, Issue 3, 51-62
- 4. García-Rodríguez, S., Puig-Montserrat, X. 2014. Algerian hedgehog (Atelerix algirus Lereboullet, 1842) hábitat selection at the northern limit of its range. Galemys, 26: 49-56
- 5. Khaldi, M., Ribas, A., Barech, G., Hugot, J.-P., Benyettou, M., Albane, L., Arrizabalaga, A., & Nicolas, V. 2016. Molecular evidence supports recent anthropogenic introduction of the Algerian hedgehog Atelerix algirus in Spain, Balearic and Canary Islands from North Africa. Mammalia, 80(3), 313–320. https://doi.org/10.1515/mammalia-2014-0180
- 6. Matutano, J., García, F. J., Calzada, J., & Palomo, L. J. 2024. Atropellos de mamíferos en las carreteras de España: resultados del Proyecto SAFE. Galemys, 36, 84–89. https://doi.org/10.7325/Galemys.2024.N9
- 7. Hutterer, R. 1983. Über den Igel (Erinaceus algirus) der Kanarischen Inseln. Z. Säugetierk., 48: 257-265
- 8. Generalitat Valenciana – Servicio de Vida Silvestre n.d.. Centros de recuperación de fauna de la Comunitat Valenciana. Generalitat Valenciana.
Última evaluación
Categoría
NT — Casi Amenazada
Tendencia
Disminuyendo
Año de evaluación
2025
IUCN ID
#ESNRL010669
Ámbito
National
Criterios Lista Roja
B1b(ii,iii) + 2b(ii,iii)
Clasificación
Reino
ANIMALIA
Filo
CHORDATA
Clase
MAMMALIA
Orden
EULIPOTYPHLA
Familia
ERINACEIDAE
Género
Atelerix
Especie
algirus
Nombres comunes
Eriçó clar
Algerian Hedgehog
North African Hedgehog
Erizo moruno
Hérisson d’Algérie (French)