Distribución
Justificación
Chrysotoxum cisalpinum se evalúa como Vulnerable (VU) bajo el criterio B2ab(iii). Aunque su rango de distribución global es amplio, su Área de Ocupación (AOO) calculada basada en registros confirmados en España es solo de 72 km². La especie se conoce de un número limitado de localidades (estimadas en 10), que están sometidas a amenazas continuas, principalmente la pérdida de calidad del hábitat debido a la invasión de matorrales en pastizales tradicionales, la presión del desarrollo urbano en el centro de España, el turismo y los efectos del cambio climático.
Distribución
La especie se distribuye desde la cuenca de París en Francia hasta la cuenca mediterránea, donde ha sido registrada en las islas de Córcega, Cerdeña y Sicilia, y desde España hasta la antigua Yugoslavia y Bulgaria. En España, todos los registros corresponden al interior peninsular, ocurriendo entre 550 y 1.500 m sobre el nivel del mar en las provincias de Albacete (Sierra de Alcaraz), Madrid (p. ej., Cercedilla), Toledo (Seseña) y Salamanca (Campanarios de Azaba). Su Área de Ocupación (AOO) calculada es de 72 km² en 10 localidades (agrupaciones en Albacete, Madrid y Salamanca), y su Extensión de la Ocupación (EOO) calculada mediante el polígono convexo mínimo es de 33.076 km².
Población
Hasta la fecha, Chrysotoxum cisalpinum ha sido registrado en 20 localidades en la España peninsular. La mayoría de los 55 individuos documentados provienen de la Sierra de Alcaraz (Albacete), donde se observaron 12 machos y 14 hembras en un solo año (van Steenis et al., 2020). En la Reserva Campanarios de Azaba (Salamanca), se registraron siete individuos entre 2010 y 2011, lo que indica la persistencia de la especie en esa localidad. En Madrid, se ha registrado en cuatro localidades diferentes, aunque con registros muy limitados (uno o dos individuos por sitio). Las distancias mínimas entre las localidades estudiadas son superiores a 30 km. Actualmente no existen estudios sobre tendencias poblacionales para esta especie y, debido a la escasez y naturaleza esporádica de sus registros a lo largo del tiempo, no es posible estimar una tendencia de forma fiable. Sin embargo, se puede afirmar que la especie ha tenido poblaciones en la provincia de Madrid desde 1930, año de su primer registro en España (Gil Collado, 1930), hasta 2021 (datos inéditos de Antonio Ricarte et al.). A juzgar por el número relativamente alto de individuos (26) registrados en la Sierra de Alcaraz en un solo año, la especie parece estar representada por una población importante en esta localidad, que probablemente ha persistido a lo largo del tiempo.
Ecología y hábitat
Sistemas
0
Terrestre
Esta especie es frecuente en pastizales montanos secos dentro de la biozona de haya mesófila (Fagus L.) de las cadenas montañosas del sur de Europa, así como en claros herbáceos a lo largo de riberas de arroyos y ríos dentro de bosques kársticos termófilos de Quercus L. En España, se ha registrado entre 500 y 1.500 m de altitud, habitando dehesas de encina (Quercus rotundifolia Lam.) y bosques mixtos dominados por arce negundo (Acer pseudoplatanus L.) y olmos (Ulmus sp.). El periodo de vuelo de los adultos abarca desde mayo hasta principios de octubre, visitando flores amarillas de Asteraceae, Euphorbia L. (Euphorbiaceae) y Thapsia L. (Apiaceae), como Thapsia villosa L. y Magydaris panacifolia Lange. La etapa larvaria y la biología permanecen desconocidas, aunque otras larvas de Chrysotoxum Meigen, 1822 son depredadoras de otros insectos, un rasgo probablemente compartido por esta especie.
14.5
Artificial - Terrestre – Áreas urbanas
3.4
Matorral – Templado
3.8
Matorral – Vegetación arbustiva mediterránea
4.4
Prado – Templado
Amenazas
Debido a que esta especie habita pastizales y claros dentro de paisajes forestales, una de sus principales amenazas en la bioregión mediterránea de España es la invasión de matorrales, que ocurre a expensas de pastizales abiertos debido a una gestión inadecuada del territorio. En general, cualquier modificación del hábitat resultante del desarrollo urbano, proyectos de infraestructura o cambios en el uso del suelo representa una amenaza significativa. Las poblaciones ubicadas en la provincia de Madrid —particularmente aquellas más cercanas a la capital o destinos de turismo rural (p. ej., Cercedilla)— y las cercanas a Riópar (Albacete) sufren una fuerte presión turística y crecimiento urbano. El cambio climático constituye una amenaza adicional, ya que podría inducir desplazamientos altitudinales de las poblaciones. En sistemas montañosos con altitud máxima disponible limitada, esto puede causar extinciones locales debido a la falta de hábitats adecuados en elevaciones superiores. Se espera también que períodos prolongados de sequía y un aumento en la frecuencia e intensidad de incendios forestales alteren la dinámica ecológica de los pastizales, disminuyendo la calidad del hábitat y causando disminuciones poblacionales.
-
1.1 Áreas habitacionales y urbanas
-
7.3 Modificaciones del ecosistema
-
11.1 Cambio de hábitat y alteración
Uso y comercio
No existen usos ni comercio para esta especie.
Acciones de conservación
No existen acciones específicas implementadas para la conservación de esta especie. Sin embargo, ocurre dentro de varias áreas protegidas, como el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, la Sierra de Alcaraz y la Reserva Campanarios de Azaba. Las acciones propuestas enfatizan que la preservación de los pastizales asociados a bosques donde ocurren los adultos es indispensable. Es crucial reducir las modificaciones del hábitat causadas por la invasión de matorrales o la presión turística regulando las actividades turísticas cerca de poblaciones conocidas e implementando una presión adecuada del pastoreo para mantener hábitats de pastizales abiertos. Se recomiendan encarecidamente estudios de campo para aclarar la distribución geográfica exacta de la especie mediante muestreos dirigidos durante la temporada adecuada en áreas como la Sierra de Béjar (Salamanca) y las cadenas montañosas del Sistema Bético (Sierra Nevada o Sierra de las Nieves). También se sugiere la observación directa y sistemática de adultos para mejorar el conocimiento sobre el comportamiento y la biología (oviposición, alimentación, etc.) y para descubrir las larvas desconocidas en hábitats ricos en nidos de hormigas, dado que se sabe que las larvas de varias especies de Chrysotoxum son mirmecófilas.
1.1
Protección de sitios y áreas
2.1
Gestión de sitios y áreas
4.3
Concienciación y comunicación
Créditos
Asesores
1- Ricarte, A.
Revisores
4- Quinto, J.
- Numa, C.
- Marcos-García, M.Á.
- Galante, E.
Investigación necesaria
1.2
Tamaño de población, distribución y tendencias
1.3
Historia natural y ecología
Referencias
- 1. Gil-Collado, J. 1930. Monografía de los sírfidos de España. Trabajos del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Serie Zoológica, 54, Madrid. 376 pp.
- 2. Leclercq, M. 1963. Syrphidae de España (Diptera). Graellsia 20: 125-129.
- 3. Ricarte, A., Marcos García, M.A., and Moreno, C.E. 2011. Assessing the effects of vegetation type on hoverfly (Diptera: Syrphidae) diversity in a Mediterranean landscape: implications for conservation. Journal of Insect Conservation 15: 865-877.
Última evaluación
Categoría
VU — Vulnerable
Tendencia
Desconocido
Año de evaluación
2025
IUCN ID
#ESNRL051227
Criterios Lista Roja
B2ab(iii)
Clasificación
Reino
ANIMALIA
Filo
ARTHROPODA
Clase
INSECTA
Orden
DIPTERA
Familia
SYRPHIDAE
Género
Chrysotoxum
Especie
cisalpinum